El autor emplea una técnica conocida como anamorfosis, que genera una ilusión óptica que hace que el espectador crea que está observando algo real y en tres dimensiones.
Los dibujos con los que Julian Beever ha dado vida a las calles de muchas de las más importantes ciudades del mundo desafían por completo las leyes de la perspectiva.
Esta es una de esas cosas curiosas en las que una imagen vale más que mil palabras, así que, a falta de una, aquí tenéis varias…










