Hombre brasileño aprendió a leer y escribir a sus 101 años

sebastiao oliveira aprende leer escribir 101 años

sebastiao oliveira aprende leer escribir 101 años

Es impresionante, la conocida frase de “Nunca es tarde para hacer las cosas” refiriéndome a realizar cosas que las personas suelen tener deseos de realizar pero en muchas ocasiones por razones diversas como el tiempo y cosas de la vida simplemente esos sueños no se pueden cumplir. Pero nunca es tarde, y un hombre brasileño aplicó este dicho sin reparo alguno y aprendió a leer nada menos que a sus 101 años, no es que tenga nada de malo por supuesto está muy bien que lo lograra pero es inevitable sorprenderse al tener en cuenta que espero literalmente 100 años para poder conseguir algo tan básico, primordial y prioritario en todo ser humano que es leer y escribir en su idioma natal y si es posible aprender más idiomas.

Hay que ser honestos, a veces ponemos excusas a nosotros mismos para no hacer cosas que en realidad queremos hacer pero simplemente dejamos “para otro momento” sin percatarnos van pasando los años y cuando se llega a una edad se suele pensar ¿Por qué no lo hice antes? Es mejor tomar las cosas con la seriedad del caso y actuar, vivir y este hombre nos ha dejado bien claro que a pesar de que es cierto que la edad no es impedimento para nada… tampoco es bueno esperar a que las cosas sucedan sin que uno haga nada.

El hombre que consiguió aprender a leer y escribir a sus 101 años es nada menos que Sebastiao Oliveira, natural de Sao Paulo, Brasil y que además ya está registrado en el libro de los Récords al ser la persona que aprendió a leer y escribir recién a los 101 años. Si bien esta no es una noticia de último minuto pues el hombre recibió su diploma en el 2008 ya jubilado finalmente fue en ese entonces que el ser analfabeto pasó a la historia en lo que a él respecta, y no es por nada pero esperemos que haya tenido una vida saludable y tenga muchos años más para poder culturizarse absorbiendo libros que de seguro ya habrá leído varios. Pero aunque suene cruel el abuelo ya tiene su edad y lo que le quede de vida que lo sepa disfrutar leyendo y escribiendo.

Podemos sacar muchas cosas buenas de este curioso dato, primero que nada, lo que tanto deseamos hacer… hagámoslo, no hay que dejar las cosas para después, el tiempo no perdona, no discrimina raza, clase o condición social. Ahora es el momento de fijarse objetivos y metas en la vida y luchar por conseguirlas, no después.