El origen del corrector líquido




origen corrector líquido

En estos tiempos el uso del corrector líquido se ha vuelto algo muy común a pesar de que el uso del papel ha tenido un decremento debido al avance de la tecnología, las computadoras, sin embargo siguen existiendo cosas que uno necesita hacer en papel y el corrector líquido nos ha sido de utilidad para corregir esos errores gramaticales u ortográficos que podemos cometer. Este práctico corrector nos ha acompañado a muchos durante tanto tiempo que de seguro nos habremos preguntado en algún momento cuál es el origen de dicho corrector.

Pues dicen que los mejores inventos han sido creados como consecuencia de un error o algún efecto secundario en el desarrollo de otros inventos totalmente diferentes, el origen del corrector líquido es algo parecido, la persona responsable de este lápiz corrector tan usado en todo el mundo por décadas es Bette Nesmith Graham quien fue una mecanógrafa nacida en 1924, durante el ejercicio de su profesión solía cometer errores y pensaba en cómo corregirlos pero sus ideas no eran muy buenas, un buen día tuvo una curiosa idea: Usar pintura para pared de color blanco para tapar el error, la idea fue disparatada pero Bette no quería perder su empleo.

Esa idea quedó en la cabeza de Bette por lo que se le ocurrió hacer una mezcla que permitiera corregir los errores manteniendo en lo posible el color blanco de las hojas, fue probando con varias muestras hasta que finalmente obtuvo una mezcla que se convertiría en el corrector líquido que conocemos ahora y le puso de nombre “Liquid Paper” y así se comercializó siendo todo un éxito de ventas y tuvo tal acogida del público que incluso hoy en día podemos encontrar en tiendas este producto y también sus imitaciones.

Bette Nesmith no desaprovechó la oportunidad y fundó su propia compañía teniendo un gran éxito que posteriormente lo administraría con su esposo Robert Graham. Finalmente en 1979 vendió la marca a la corporación Gillette en nada menos que 47,5 millones de dólares, una cifra nada despreciable incluso hoy en día. Así es, incluso haciendo tareas cotidianas pequeñas ideas pueden generar un cambio radical en la vida de las personas tal como pasó con Bette Nesmith y su corrector líquido.

Deja tu comentario!



 

Tweet